¿Pueblo vasco o sociedad vasca?

¿Por qué el PNV en particular, y los euskoindependentistas en general, están tan preocupados por lo que ellos entienden como “la disolución de nuestras esencias y particularidades”?. Fundamente porque en la Euskadi soñada por los secesionistas, los derechos básicos radican en el sacrosanto y eterno pueblo, formado exclusivamente por los nacionalistas vascos, y éste se encuentra en lucha, tensión y hostilidad permanente con todos aquellos hombres, mujeres y niños que, simplemente, queremos ser ciudadanos y que, como tales, deseamos disponer de los derechos y obligaciones que nos otorgan las leyes democráticas.

En este sentido, y durante casi ocho lustros, los nacionalistas vascos, santificando el nombre de su pueblo, han justificado, alimentado, comprendido, entendido y disculpado las actividades criminales de ETA, que para algo se cometen en el nombre de su misma patria; han puesto en marcha múltiples estrategias de actuación, evidenciadas en el Pacto de Estella, para eliminar cualquier tipo de presencia del Estado español en la comunidad autónoma; han convertido el euskera en batúa, eliminando el único valor que tenía esta lengua, su carácter milenario, y travistiéndola en un arma de control político, de exclusión social, de sometimiento educativo y de empobrecimiento científico y cultural; han ultrajado, mancillado e injuriado a las instituciones democráticas españolas, que son las que les perpetúan en su poder, legitimando de este modo los innumerables ataques hacia éstas llevados a cabo por los criminales; y, por si todo esto fuera poco, han humillado, insultado, vejado, despreciado y olvidado a las víctimas de los terroristas, mientras han situado a los asesinos en sus acuerdos de gobierno, en las mesas de hablar, en las comisiones de derechos humanos del Parlamento, en los ayuntamientos y en el callejero de muchos pueblos.

Para convertir a la sociedad vasca de todos en el pueblo vasco de unos pocos, los nacionalistas, liderados por el Juan José Ibarretxe, estrujaron el sistema democrático, dinamitaron la convivencia, malversaron las instituciones, ejercieron de Gobierno y de oposición al mismo tiempo, y pusieron todo tipo de trabas a la lucha política, policial y judicial contra la banda terrorista ETA; manipularon, mintieron y, lo que es peor, protagonizaron activamente las acciones de repudio, marginación, exclusión y expulsión de Euskadi de cientos de miles de personas que no comulgan con las ruedas de molino ideológicas y los grilletes políticos de los independentistas.

El nuevo Gobierno vasco no nacionalista, encabezado por Patxi López con el apoyo del PP de Antonio Basagoiti, está demostrando que otra Euskadi es posible. Una Euskadi que no es pueblo y que sí es una sociedad vasca nueva y diferente en la que, entre otras cosas, se lucha eficaz y convincentemente contra el terrorismo etarra, en la que se deslegitima ética y políticamente a los asesinos, en la que cualquier niño pueda educarse en su idioma materno, en la que los asesinos no son tratados como héroes, en la que no ser nacionalista no es sinónimo de marginación y en la que, en definitiva, el derecho a la vida, la seguridad y la libertad no es solamente patrimonio de unos pocos sino de todos.

Un ejemplo: Aquí tienen a Markel Olano, diputado general de Gipuzkoa, del PNV, demostrando cómo sabe mucho del “pueblo vasco” y muy poco de la sociedad vasca, la democracia y la libertad.



Únase al Blog del País Vasco en Facebook
Siga el Blog del País Vasco en Twitter
CGD Comunicación Global Digital

No hay comentarios:

Publicar un comentario

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...