Sacerdotes vascos ultranacionalistas y proetarras se manifiestan contra el obispo de San Sebastián José Ignacio Munilla


Durante los últimos treinta años, el clero vasco en general, y los curas guipuzcoanos en particular, jamás han hecho público un manifiesto en apoyo de los varios centenares de víctimas del terrorismo que ETA ha causado entre los ciudadanos demócratas vascos. Durante las últimas tres décadas, la mayor parte de la iglesia vasca, liderada por personajes ignorantes, pecaminosos y totalitarios como los obispos José María Setién o, más recientemente, Juan María Uriarte, ha mantenido un silencio absoluto ante la barbarie etarra, ante los cientos de personas amenazadas por los criminales y ante los constantes ataques a sus derechos más elementales que miles de hombres y mujeres de Euskadi han tenido que soportar por parte del nacionalismo independentista y del terrorismo secesionista. La mayor parte de los curas vascos, y salvo honrosas excepciones como Antonio Beristain, Alfredo Tamayo o Jaime Larrínaga, siempre ha guardado un silencio rastrero, humillante y cobarde ante la perversión nacionalterrorista. Por el contrario, estos fariseos de pacotilla, estos personajes éticamente indecentes, políticamente reaccionarios y socialmente irrelevantes, siempre se han mostrado muy locuaces, por ejemplo, a la hora de justificar, entender, proteger y solidarizarse con todos y cada uno de los asesinos etarras detenidos por los cuerpos de seguridad del Estado democrático español. La iglesia vasca, dominada por un clero ultranacionalista, cuando no directamente proetarra, jamás han mostrado ni un ápice de piedad por las víctimas de la atrocidad, pero los asesinos, sus cómplices y sus portavoces siempre han hallado en las parroquias consuelo, comprensión y apoyo.

A estos curas irracionales, reaccionarios y ultranacionalistas, inútiles para defender de la democracia y siempre serviciales con el nacionalismo totalitario y avasallador, el reciente nombramiento de José Ignacio Munilla (en la imagen) como obispo de San Sebastián les ha dolido mucho. Sobre todo, porque Munilla es un vasco nacido en San Sebastián, que habla euskera con fluidez y que conoce perfectamente esta sociedad, pero que... no es nacionalista y que no es comprensivo con los etarras. No hay que olvidar que, a pesar de lo que afirma esta pandilla cruel de curas trabucaires que acaba de firmar este manifiesto inusitado e infame, Munilla, antes de ser nombrado obispo, fue sacerdote en la localidad guipuzcoana de Zumárraga durante veinte años.

Los 131 curas y arciprestes de la diócesis de Guipúzcoa que ahora firman una carta contra José Ignacio Munilla consideran que éste "no es en modo alguno la persona idónea para desempeñar el cargo asignado". Los párrocos transmiten su "dolor y profunda inquietud" con la "intencionalidad y el procedimiento seguidos" en el nuevo nombramiento y perciben esta designación como "una clara desautorización" de la vida eclesial de la diócesis guipuzcoana y como una iniciativa destinada a "variar su rumbo".

Los sacerdotes y religiosos con cargo pastoral de la diócesis de Guipúzcoa, los mismos que, recordemos, jamás han dicho una palabra más alta que otra sobre los cientos de demócratas inocentes que ETA ha asesinado a las puertas de sus iglesias, sí que se quejan, por el contrario, ante el nombramiento de Munilla y "lamentan y deploran" que esta decisión "no haya respetado el sentir" de la iglesia diocesana y sus organismos pastorales. Además, más cínicos y desvergonzados que nadie, afirman que Munilla cuenta con "una trayectoria pastoral profundamente marcada por la desafección y falta de comunión con las líneas diocesanas".

Los curas ultranacionalistas insisten en manifestar su "apoyo y adhesión" a la línea pastoral y estilo eclesial que "se ha ido forjando hasta ahora" en la Diócesis y refuerzan su "voluntad y compromiso de seguir caminando en coherencia con las opciones pastorales" que han mantenido a lo largo de los últimos años. Es decir, que seguirán callando ante los crímenes etarras, silenciosos ante el totalitarismo ultranacionalista y que continuarán, leales y sumisos, reclamando lo mismo que piden los asesinos: que los presuntos derechos de esta tierra vasca moralmente infecta prevalezcan sobre los derechos de los ciudadanos demócratas.

Documento Texto: "Los apoyos a ETA que la iglesia vasca calla"
Documento Texto: La Iglesia vasca no condena a los asesinos"
Documento Texto: Manifiesto de los párrocos guipuzcoanos contra J. I. Munilla
Documento Vídeo: "La iglesia vasca siente pena por los presos etarras"



3 comentarios:

  1. Como cristiano que soy, me gustaría que estos nacionalistas disfrazados de curas, nos contaran que "linea" diocesanas" son esas por las que el nuevo obispo muestra desafección.

    Me gustaría que las citara, que nos contaran a todos que lineas son esas, ya saben, las cartas encima de la mesa. Me pregunto si siguiendo esas "lineas", llegamos directamente a sabin etxea.

    Nunca entenderé como el Vaticano no toma cartas en el asunto, es indignante tener que aguantar a esta patulea disfrazada de cura

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  2. Estos no son ni curas, ni cristianos. Son simplemente unos corruptos chequeteros y partidistas y partidocráticos pnvistas...

    La Historia los maldecirá... SON UNOS FACISTAS NEONAZIS.

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  3. Evidentemente, los curas de que habla este blog ni son curas ni nada que se les parezca. Lo que ocurre es que el farsante es el autor de l escrito y sus calificativos

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