El Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero vuelve a presionar a las víctimas del terrorismo. Diez años de manipulaciones e intromisiones

El Gobierno otorga beneficios penitenciarios a la etarra Idioia López Riaño, autora de 23 asesinatos terroristas

Los sindicatos policiales, contra la política penitenciaria del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero



Euskadi Información Global. Raúl González Zorrilla. Vitoria. Según publica Alberto Lardiés en La Gaceta, varias víctimas del terrorismo están denunciando presiones del Ministerio del Interior y de un sector del PP para rebajar sus críticas a la política penitenciaria del Gobierno, que está ofreciendo beneficios carcelarios y permisos a los etarras encarcelados que, previamente, aseguran haberse "arrepentido" y haber "pedido perdón".

Esta estrategia de presionar y manipular a quienes más han sufrido las consecuencias del totalitarismo nacionalista vasco, no es nueva. El desprecio y el desdén con que el Gobierno socialista y el PSOE tratan a las víctimas del terrorismo en general, y a las víctimas asociadas a la AVT en particular, es algo que va más allá del hecho de que esta organización organizara hace algunos años varias manifestaciones masivas en contra del vergonzoso e indignante proceso de negociación puesto en marcha por el presidente José Luis Rodríguez Zapatero con la banda terrorista ETA.

Desde el PSOE, y desde no pocos ámbitos de la progresía española más obtusa, se sigue considerando que las voces de las víctimas del terrorismo están manipuladas por la ultraderecha política y que su discurso solamente está movido por la incomprensión, el odio y el resentimiento.
Ciertamente, los principales responsables de promover la culpabilización de las víctimas y de impulsar la más absoluta invisibilidad de éstas a lo largo de cuatro décadas de violencia terrorista han sido los nacionalistas vascos, quienes siempre han mostrado mucho más interés por mimar, proteger, entender y comprender a los verdugos del tiro en la nuca que a las mujeres, los hijos o los familiares más cercanos de, por ejemplo, tantos militares, policías nacionales o guardias civiles como los criminales han asesinado. Pero, como decíamos, además de este profundo ultraje nacionalista, las víctimas han tenido también que padecer el frío abandono y el intenso desdén con el que desde siempre han sido tratadas por la izquierda más ortodoxa.

Para entender esta realidad, hay que tener en cuenta que, tanto en el País Vasco como en el resto de España, un falso sentimiento de fácil progresismo ha llevado a los militantes y seguidores socialistas a confraternizar formal y estéticamente con el sector más activo y "rebelde" de Batasuna. Resulta innegable que la izquierda política se ha situado contra la violencia terrorista, pero buena parte de su masa social, especialmente la más ideologizada y cuyo ámbito de actuación se encuentra lejos de las instituciones, siempre ha contemplado como algo mucho más interesante, más “avanzado” y más “revolucionario”, pasear, discutir amistosamente, organizar actos y participar en todo tipo de foros con quienes amparan a los criminales que situarse junto a quienes, además de padecer directamente la agresión etarra, concentran todos los ultrajes infligidos desde el nacionalismo más incendiario y radical.

El PSOE, cuando no ha podido obviar a las organizaciones de víctimas, ha tendido a fagocitarlas, de la misma manera que en su momento deglutió la mayor parte del movimiento social que se puso en marcha en el País Vasco tras el asesinato de Miguel Ángel Blanco. De hecho, la aparición de la Fundación de Víctimas del Terrorismo, hoy presidida por la militante socialista Maite Pagazaurtundua, fue en su momento una iniciativa política pergeñada, en este caso tanto por el PSOE como por el PP, para controlar institucionalmente a todas las organizaciones relacionadas con las víctimas del terrorismo, cuya independencia, empuje y rotundidad de principios asustaba a los partidos políticos tradicionales.

Aquella sutil estrategia, en la que tuvo mucho que ver Alfredo Pérez Rubalcaba, hoy ministro de Interior, rebajó a su mínima expresión la fuerza del Foro de Ermua, eliminó radicalmente la presencia del Movimiento contra la Intolerancia en Euskadi, consiguió domesticar a Basta YA! y logró que el Colectivo de Víctimas del Terrorismo en el País Vasco (COVITE) quedara definitivamente desactivado. Del mismo modo, y con artes auténticamente mafiosas que incluyeron la filtración a algunos medios de comunicación de informes amañados, también se logró terminar, momentáneamente, con la siempre crítica AVT que, en aquel momento, año 2000, estaba gerenciada por José Antonio Corredor, personalidad hoy olvidada pero que, en gran parte, es responsable de la fuerza, la eficacia y la influencia que la AVT tiene hoy en todo el país.

Tras la ruptura del proceso negociador con la banda terrorista ETA que se produjo tras el atentado de Barajas del 30 de diciembre de 2006, el Gobierno socialista diseñó una estrategia milimetrada para controlar las intervenciones públicas de los familiares de las víctimas del terrorismo que podrían producirse en los meses venederos. Esta línea de actuación, que contó con el visto bueno de la vicepresidenta del Gobierno, María Teresa Fernández de la Vega, y del Ministerio del Interior, se puso de manifiesto claramente tras los asesinatos del concejal Isaías Carrasco (7 de marzo de 2008) y del miembro de la Guardia Civil Juan Manuel Piñuel Villalón (14 de mayo de 2008), y tenía dos objetivos básicos: fiscalizar cualquier declaración pública de los familiares de las víctimas para que, en ningún momento, éstas pudiera responsabilizar políticamente de los crímenes al presidente José Luis Rodríguez Zapatero y a la infame negociación con los terroristas emprendida por éste a lo largo de los meses anteriores; y, por otro lado, aprovechar el aporte de legitimidad ética y de peso moral que tienen las primeras palabras de los familiares de las víctimas para canalizar a través de éstas el mensaje contemporizador, futil e inane característico del presidente del Gobierno.

Tras esta larga digestión de algunas víctimas del terrorismo y de sus organizaciones, en un proceso éticamente enfermizo que podría haber sido extraído de cualquier manual de intervencionismo político de corte nazi o estalinista, la única asociación que, al final, ha resistido en su independencia de criterios, en la firmeza de sus mensajes, en la claridad de sus reivindicaciones y en la rotundidad de su estrategia, es la AVT que, ciertamente, no encarna, como tanto se esfuerza en hacer notar el Gobierno, a todas las víctimas del terrorismo, pero que sí representa a la mayor parte de ellas y, lo que es más importante, también representa a buena parte de la sociedad española que se siente cómplice y partícipe de sus demandas, de sus reivindicaciones y de su necesidad de justicia.

Todos los demócratas deberíamos estar con ellos.

Documento íntegro: "Plan Eguiguren"


Editorial: La aberración ética de la paz por presos


Toda la información sobre los contactos Gobierno-ETA

Respuesta de las Víctimas del Terrorismo

6 comentarios:

  1. Pues si hasta a Fraga le gusta la idea, hombre, no seas rancio...

    (ver dos posts mas abajo!)

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  2. No soy amigo del insulto. Por contra, me gusta el respeto llevado hasta sus últimas consecuencias. Pero también me gusta el rigor y la franqueza y es por esta razón que solo puedo calificar al autor de este artículo de mentiroso. Mentiroso es quien dice mentiras y mentira es cuanto se afirma en relación a Mª Victoria Campos, viuda de Juan Manuel Piñuel. Dudo sinceramente si hacerle llegar este artículo a ella, dado que, por un lado, dejaría en sus manos poder hacer lo que considerara conveniente al respecto (actuación judicial incluida), pero, por otro, tamaña difamación podría incluso hacerle daño a ella, al comprobar cómo se puede ser tan rastreramente manipulador. Si el resto de cosas que se cuentan en este blog gozan del mismo grado de veracidad que lo referido de Mª Victoria, menudo chiste lo de periodista.
    Uno tiene que saber cuando detenerse en su intento de manipular y, sobre todo, tiene que aceptar que no todos piensan como él. Guste o no guste hay personas que han sufrido el terrorismo pero no se comportan ni piensan como a algunos les gustaría que se comportaran y pensaran. Pero, claro, eso es admitir el pluralismo...
    Firmado: Txema Urkijo

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  3. Estimado Sr. Urkijo:

    No sé si firma este comentario a título personal o como uno de los principales responsables de la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, responsabilidad que tiene con el actual Ejecutivo de Patxi López y que ya mantenía con el Gobierno del ex lehendakari Juan José Ibarretxe.

    Sea como sea su intervención, le aclararé algunas cuestiones:

    1. Siento un respeto máximo por todas las víctimas del terrorismo. De hecho, y por motivos que no vienen al caso, el respeto, la memoria y la reivindicación de las víctimas del terrorismo como ejes éticos sobre los que ha de girar la convivencia en el País Vasco, configura buena parte de mi trabajo periodístico. Puede encontrar mi posición ante las víctimas del terrorismo en mi libro “Terrorismo y Posmodernidad” o en el siguiente artículo: http://www.paisvasco-informacion.com/2010/06/quien-teme-las-victimas-del-terrorismo.html

    2. El respeto máximo que tengo hacia las víctimas del terrorismo, hace que sienta una especial repugnancia hacia todos los intentos de manipulación política de las víctimas que ha habido a lo largo de los últimos años. En el País Vasco, y especialmente desde que se puso en marcha el Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE) en 1998, estas intentos de manipulación han llegado desde el mundo nacionalista y, sobre todo, desde el Ejecutivo autónomo dirigido por Juan José Ibarretxe. Supongo que, de hecho, usted sabrá mucho de esto, ya que, en los últimos años, formó parte del mismo.

    3. Describir que se intenta manipular a las víctimas del terrorismo, que algunos políticos intentan influir sobre ellas en momentos especialmente delicados, que se utiliza su nombre para fines innobles o que se intenta jugar con ellas como si se tratara de cromos que intercambiar, no es una ofensa hacia las víctimas del terrorismo: es una denuncia y una crítica a quienes tienen muy poca vergüenza y mucho cinismo para llevar a cabo este tipo de acciones.

    4. ¿Quiere, Sr. Urkijo, que le recuerde todos los atropellos que se llevaron a cabo hacia las víctimas del terrorismo, durante el Gobierno de Juan José Ibarretxe, cuando usted ya formaba parte del mismo?, ¿Quiere, Sr. Urkijo, que hablemos de manipulaciones de las víctimas del terrorismo?. Pues bien, como director de Euskadi Información Global, le invito a que, por ejemplo, cuente públicamente a todos nuestros lectores los motivos que llevaron a la Dirección de Víctimas del Terrorismo del Gobierno Vasco, ya bajo la dirección de Maixabel Lasa y con usted como miembro de la misma, a poner en marcha un proyecto, finalmente fallido, para reunir ¡en Irlanda! a víctimas del terrorismo de ETA y de los GAL, en una especie de proyecto convivencial que, casualmente, sintonizaba a la perfección con las tesis equidistantes del Gobierno ultranacionalista de Juan José Ibarretxe.

    5. Por favor, Sr. Urkijo: Deje las amenazas para los terroristas y los muchos cómplices políticos que éstos todavía tienen en este país. Y dedíquese a su trabajo. Le recuerdo, por ejemplo, que insultos, desprecios y agravios hacia las víctimas del terrorismo se llevaron a cabo por decenas y en múltiples lugares de este país, cuando usted ya formaba parte de la Dirección de Atención a las Víctimas del Terrorismo bajo el mandato de Juan José Ibarretxe.

    6. Si lo desea, podemos seguir debatiendo sobre este tipo de cuestiones. Solamente le pido que, por favor, el debate sea público y que usted nos diga si habla en su propio nombre o como miembro de la Dirección de Víctimas del Gobierno Vasco.

    Atentamente,

    Raúl González Zorrilla
    (Director de Euskadi Información Global)

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  4. Observo que en su larga respuesta a mi comentario no hay ni una sola referencia al contenido del mismo, es decir, a la falsedad de la afirmación que hace usted en su artículo inicial en relación a la manipulación de que supuestamente fue objeto Mª Victoria Campos a la hora de expresar sus sentimientos en los días posteriores al trágico asesinato de su marido, Juan Manuel Piñuel.

    No me atrevo a interpretar esta llamativa omisión, ya que no quisiera cometer el error de imputarlo a una rectificación implícita de sus manifestaciones sin que así lo manifieste usted expresamente. Tampoco quiero pensar que con el resto de comentarios que hace en su respuesta pretenda usted desviar la atención sobre lo que ha constituido mi única justificación para dirigirme a usted.

    En todo caso, mi único interés en esta conversación se centra en salvar la verdad en lo que afecta al caso de Mª Victoria Campos. No puedo confiar en que tenga usted pruebas suficientes para publicar las afirmaciones que ha vertido en su artículo porque conozco demasiado bien el caso.

    Conozco de sobra su proximidad al mundo del dramático sufrimiento de las víctimas del terrorismo y las tesis que defiende al respecto, que refleja habitualmente en su blog. Y respeto su opinión, excepto cuando está basada en la falsedad, como es el caso que he comentado.

    Sin duda reconocer que la alusión a Mª Victoria Campos no estaba justificada sería la postura más digna en esta caso.

    Por último, permítame la osadía de aconsejarle que no se preocupe tanto por quien le dice las cosas sino justamente por lo que se le dice. Ya sabe, la verdad es la verdad, dígala Agamenón o su porquero.

    Un cordial saludo

    Txema Urkijo

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  5. Sr Urkijo,

    Soy un colaborador de Raúl González Zorrilla (colaboracion totalmente desinteresada y no remunerada). Al contrario que el, yo no tengo las pelotas para decir publicamente mi nombre, pero no por ello dejo de compartir 100% sus puntos de vista.

    Me parece tener una jeta increible expresarse en los terminos que usted se expresa cuando usted trabajo para el Gobierno de Juan Jose Ibarretxe, quien ademas de la lista mencionada por Raul en su replica, llego al insulto supremo hacia las victimas de ETA: un pacto de gobierno con Batasuna/ETA que no se rompio ni siquiera con el asesinato de Pedro Antonio Blanco, ademas de que no dudo en apoyar y justificar la presencia de Josu Ternera en la comision de derechos humanos del Parlamento Vasco.

    Si realmente le importasen algo las victimas de ETA, dediquese usted a atacar a quien debe ser atacado, incluido su antiguo jefe.

    Una discusion jesuitico-bizantina no le va a armar de ningun tipo de argumentos, antes al contrario le va a dejar mas en evidencia.

    Y por favor, echele bemoles y acepte la invitacion a un debate publico si tan convencido esta de sus posiciones.

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  6. Sr Urkijo:

    Raúl González Zorrilla dice que "asesores del Gobierno" fiscalizaron las reacciones de las víctimas. Usted es asesor del Gobierno, y usted mismo dice que "conoce demaisdo bien" el caso. Pues bien, en Galicia, cuando vemos algo así, utilzamos una expresión: "blanco y en botella..."

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