¿Qué está ocurriendo realmente en el País Vasco? Las diferentes "hojas de ruta"

Análisis


Euskadi Información Global. Raúl González Zorrilla. Vitoria.

1º Escenario. El entorno independentista

Tal y como se ha visto recientemente, la ilegalizada Batasuna, Eusko Alkartasuna y Aralar continúan dando pasos en una doble dirección:

Por un lado, buscan que los antiguos proetarras hoy travestidos en “izquierda abertzale” estén presentes en las elecciones municipales y forales que se celebrarán el 29 de mayo de 2011. Para ello, piden a ETA un “alto el fuego verificable” (signifique esto lo que signifique) y, paralelamente, demandan al Gobierno una “amnistía” para todos los presos y exiliados de ETA.

Por otra parte, impulsan su apuesta por un polo soberanista que pueda acercarse a las urnas con una oferta independentista clara y sin ambages. Esta fuerza secesionista, además de proporcionar estabilidad electoral a tres formaciones minoritarias en el actual marco político de Euskadi, se alzaría como un gran competidor del PNV en un terreno, el identitario, que siempre es dominado por los más radicales. Incluso, es muy posible que la ilegalizada Batasuna, EA y Aralar puedan presentarse conjuntamente a la convocatoria electoral bajo la marca de "Euskal Herria Bai". Esta estrategia viene avalada por la banda terrorista ETA que, de hecho, ésta mantiene contactos directos tanto con representantes de la ilegalizada Batasuna como de Eusko Alkartasuna.

2º Escenario. Contactos Gobierno-ETA

Mientras en los sectores independentistas se suceden estos movimientos auditados por ETA, ésta, a través de la ilegalizada Batasuna, sigue manteniendo con moderada intensidad sus contactos con el Gobierno, siempre a través de Jesús Eguiguren. El presidente de los socialistas vascos ha hecho llegar a la banda terrorista ETA, y a los presos de ésta, un mensaje claro: no habrá negociación política como la que se llevó a cabo en la primera legislatura de José Luis Rodríguez Zapatero, pero si los criminales dejan las armas definitivamente, la mayor parte de los presos etarras podrían estar en libertad en un plazo de tiempo no superior a los cinco años. El propio Eguiguren ha hecho públicas algunas de sus reflexiones en este sentido y, de hecho, el Gobierno lleva meses avanzando en esta dirección, concediendo beneficios penitenciarios y acercando a cárceles próximas a Euskadi a los terroristas que afirman rechazar la “lucha armada”. Tanto es así que, en estos momentos, el Ejecutivo está desocupando diferentes prisiones vascas para recolocar en las mismas a más de un centenar de presos etarras. Otra vez, la “amnistía” encubierta se sitúa sobre la mesa.

3º Escenario. El PNV y el PSOE

Expulsado del Gobierno de Vitoria, contemplado por los sectores independentistas como un competidor electoral a batir, situado ideológicamente en esa tierra inestable que representa el soberanismo tímido y convidado de piedra en los contactos Gobierno-ETA, el PNV de Iñigo Urkullu ha hallado su tabla de salvación en la perentoria necesidad de apoyos de José Luis Rodríguez Zapatero para aprobar los presupuestos generales de 2011, los más importantes de los últimos años.

Lo que se ha hecho público es que este apoyo del PNV al Gobierno socialista se ha firmado a cambio de la transferencia a Euskadi de las políticas activas de empleo, valoradas en 500 millones de euros. Pero lo más importante es que, con este acuerdo, Rodríguez Zapatero ha enviado un mensaje claro a Iñigo Urkullu: la colaboración entre el PSOE y el PNV seguirá avanzando en el futuro. Y este aviso resulta trascendental porque, en lo que respecta al País Vasco, el núcleo duro del Gobierno, con el Presidente al frente, sabe que las próximas convocatorias electorales (2011, municipales; 2012, generales; 2013, autonómicas en Euskadi) estarán marcadas por un posible fin de la violencia etarra.

El posible final de ETA puede poner fin al Gobierno de Patxi López y llevar a la “izquierda abertzale” a Ajuria Enea

En este escenario de cese de la actividad terrorista, el PNV intentará mantener su posición de liderazgo en Euskadi ante dos claros contrincantes: por un lado, frente al dúo PSE-PP, que actualmente mantiene a Patxi López en el Gobierno vasco y, por otra parte, frente a una posible alianza independentista, a la que el partido de Urkullu no está invitado, y que estaría formada por Aralar, EA y la formación que surgiera, tras el cese de la violencia terrorista, de los restos de la ilegalizada Batasuna.

En este estado de cosas, el PNV podría muy bien necesitar de los apoyos de los socialistas para regresar a Ajuria Enea en 2013. Y la colaboración de la que habla José Luis Rodríguez Zapatero sería muy útil llegado ese momento, sobre todo porque es un secreto a voces que el PSOE no tendría demasiados escrúpulos para entregar la cabeza de Patxi López, teniendo en cuenta de que ni a José Luis Rodríguez Zapatero, ni a muchos otros dirigentes de este partido, les ha gustado nunca el pacto que el PSE mantiene en Euskadi con el PP de Antonio Basagoiti y que apuntala al actual lehendakari en Ajuria Enea. Tanto es así que, según apuntan algunas informaciones, aunque éstas no las hemos podido contrastar, José Luis Rodríguez Zapatero habría prometido ya a Iñigo Urkullu que, pase lo que pase en las elecciones municipales y forales que se celebrarán el próximo 29 de mayo, el pacto PSE-PP no volverá a repetirse, respetándose en cualquier caso las listas más votadas.

4º. Posible desenlace

En estos momentos, solamente un número reducido de terroristas, la mayoría de los dirigentes de SEGI (juventudes de la ilegalizada Batasuna) y un puñado cada vez más pequeño de presos etarras, liderados, entre otros, por un psicópata de libro como Francisco Javier García Gaztelu, alias “Txapote”, mantienen sin fisuras la apuesta de ETA por la actividad criminal.

Si en los próximos meses vence el sector más posibilista, el final de ETA podría ser una realidad, al mismo tiempo que, en un corto plazo de tiempo, la mayor parte de los reclusos de la organización criminal quedarían en libertad.

Mientras tanto, en el ámbito político, a medio plazo, se aventura un nuevo regreso a Ajuria Enea del PNV, esta vez apoyado por el PSOE. Aunque también se hace factible una opción aún más inquietante: ¿Qué ocurriría si, en las elecciones autonómicas de 2013, con una banda terrorista ETA desaparecida, el PNV y el polo soberanista formado Batasuna-EA-Aralar alcanzaran, como previsiblemente ocurrirá, una mayoría absoluta en el Parlamento vasco?

En las memorias políticas de Juan José Ibarretxe, que se publicarán dentro de algunas semanas, resultará sencillo encontrar la respuesta a esta pregunta.

Información complementaria: La ilegal Batasuna podría intentar concurrir a las próximas elecciones, junto con EA y Aralar, bajo la marca de "Euskal Herria Bai"


Información complementaria: Todo sobre los contactos Gobierno-ETA


Información complementaria: En la trastienda del “alto el fuego” de ETA


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