Los doce indicios procesales que ponen al descubierto la responsabilidad política de Antonio Camacho y Alfredo Pérez Rubalcaba en el "chivatazo a la banda terrorista ETA" que se produjo en el bar "Faisán" de Irún en 2006

Pablo Ruz

El juez de la Audiencia Nacional, Pablo Ruz, ha procesado al ex director general de la Policía y la Guardia Civil, Víctor García Hidalgo, al jefe superior de la Policía en el País Vasco, Enrique Pamies, y el inspector José María Ballesteros, por el 'chivatazo' a ETA que se produjo el 4 de mayo de 2006 en el bar Faisán de Irún. Una llamada al "cobrador de ETA" y propietario del bar Faisán, Joseba Elosúa, -a través de un teléfono móvil que le entregó un desconocido- impidió el desarrollo de una gran operación policial contra el aparato de extorsión de la banda terrorista.
El actual ministro de Interior, Antonio Camacho, y el candidato socialista a la presidencia del Gobierno, Alfredo Pérez Rubalcaba, son los responsables políticos de la actuación. Estos son los doce indicios de responsabilidad que establece el juez Pablo Ruz en  su auto de procesamiento:

1) El conocimiento que tuvieron de la filtración a través de la baliza instalada en el vehículo de Elosúa.
2) Las declaraciones prestadas por el propio Elosúa Urbieta en sede policial y judicial a lo largo de la instrucción judicial.
3) El tráfico de llamadas de los teléfonos móviles entre las 11’10 y 12 horas del 4 de mayo de 2006.
4) Los informes Periciales de Telefonía, que corroboran las conclusiones de los informes policiales.
5) Las diligencias practicadas que refuerzan la implicación de los imputados.
6) La confirmación de la presencia junto al acceso del Bar Faisán de Jose María Ballesteros en los minutos previos a producirse la llamada telefónica investigada y que es atendida por Joseba Elosúa en el interior del establecimiento.
7) La versión aportada por el Jefe Superior Enrique Pamiés en su declaración judicial que no desvirtúa la prueba indiciaria.
8) En relación con la llamada, los datos ( generales y concretos) que proporciona el interlocutor a Joseba Elosúa y cuyo conocimiento era restringido a nivel policial.
9) Las consecuencias inmediatas originadas por esa llamada.
10) La clara disfunción en el normal y habitual funcionamiento de la cadena jerárquica de mando, en relación a la seguida en fechas 19 y 20 de junio de 2006, cuando finalmente tiene lugar el operativo previsto.
11) El análisis de los cortes registrados en la cinta de vídeo vigilancia nº 122 y la valoración de sus consecuencias.
12) El análisis de las consecuencias procesales de la falta de reconocimiento del sr. Ballesteros por parte del sr. Elosúa .

1 comentario:

  1. Yo no me creo nada de esta historia.

    Mi hipotesis es: Elosua, el dueño del bar, descubre que hay camaras en su local. Los polis se dan cuenta porque lo estan viendo todo, le untan convenientemente con fondos reservados. Al cambiar de juez de guardia y decidir entrar a saco, la poli avisa a su contacto para protegerle. Todo encaja. Es mas, el silencio autoacusador del gobierno solo demuestra que se intenta proteger a Elosua, porque si la ETA se entera de que estaba pringado, agur.

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