José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián: "Abordar el fin de ETA marginando a las víctimas sería como afrontar la violencia doméstica sin escuchar el grito de las mujeres maltratadas"

El obispo de San Sebastián, José Ignacio Munilla, ha explicado recientemente que es necesario abordar el fin de ETA sin marginar a las víctimas y ha pedido que no se cometa más injusticias con ellas. En una entrevista concedida a Radio Euskadi, Munilla ha manifestado que "la Iglesia está llamada a ser instrumento de paz en medio de la sociedad y, para ello, propugna el encuentro y el diálogo". No obstante, ha precisado que ese diálogo no puede "orillar a las víctimas, que son la parte más débil". "Si por alguien la Iglesia tiene que tener una opción preferencial es por los más débiles, es por las víctimas del terrorismo". Y ha añadido: "Abordar el fin de ETA marginando a las víctimas, sería tanto como afrontar la violencia doméstica sin escuchar el grito de las mujeres maltratadas".
El obispo ha reconocido que "es obvio" que existe "una deuda muy grande hacia las víctimas del terrorismo" y que "se ha tardado mucho en reaccionar a nivel social", no sólo por parte de la Iglesia, sino por parte de la sociedad en general. "Tenemos que tener cuidado en no difuminar el concepto de víctima porque ofenderíamos a las víctimas si intentásemos convocarlas a encuentros en los que se mezclasen situaciones muy dramáticas, pero diferentes todas".
José Ignacio Munilla ha recordado que, el año pasado, los obispos vascos firmaron una carta pastoral sobre la crisis económica y ha anunciado que ahora se está preparando otra sobre el terrorismo de ETA.

Información complementaria

José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián: "Veo con preocupación que no se den suficientes signos de humildad en quienes anteriormente apoyaron la violencia"

¿Quién teme a las víctimas del terrorismo en el País Vasco?

2 comentarios:

  1. Ha manifestado Monseñor Munilla en Radio Euskadi que los prelados vascos, están preparando una pastoral y que la Iglesia está llamada a ser un instrumento de paz; que no se puede orillar a las víctimas, que hay que tener cuidado de no cometer nuevas injusticias con las víctimas del terrorismo, que hay que reconocer que tanto la Iglesia como la sociedad han tardado mucho en reaccionar ante el sufrimiento y que tenemos una gran deuda con ellas. Habló de pacificación y reconocimiento y de que ha habido mucho sufrimiento y mucho odio que aún está presente.
    Repasando hay que reconocer que en la contienda vasca, la Iglesia en lugar de ser un instrumento de paz, lo ha sido de discordia y que ha orillado a las víctimas. No es que haya reaccionado tarde, es que hasta ahora no ha reaccionado debidamente. Hay que tener cuidado, dijo, pero se siguen cometiendo injusticias equiparando a todas las víctimas, intentando justificar los asesinatos, se sigue apoyando incomprensiblemente a los encarcelados que pretenden salir sin reconocer ni pagar sus atrocidades, el sufrimiento causado, sin contrición, sin propósito de enmienda, sin pedir perdón, sin resarcir y sin entregar las armas. A la sociedad, los ciudadanos nos ha superado el miedo, nos ha faltado coraje y compromiso y el apoyo de quienes gobernaban, prestado a los violentos. Tenemos deuda con ellas; más la Iglesia y los cristianos que otros.
    Habló de pacificación, de reconocimiento, de sufrimiento y de odio. Para la pacificación lo primordial es que los “guerreros” entreguen las armas y se disuelvan; que reconozcan su equivocación y el sufrimiento causado. Que ha habido mucho sufrimiento primordialmente producido por fanáticos comprendidos y consentidos; que sigue habiendo sufrimiento inmensamente mayor por parte de las víctimas inocentes y que hay mucho resentimiento y odio, primordialmente, porque se ha inyectado, por parte de gobernantes indignos.
    Veremos si la pastoral contribuye a la superación del sufrimiento, a la eliminación del odio, al entendimiento, la convivencia y como apoyo a las víctimas o para la auto comprensión de un proyecto de socialización y nacionalización, posiblemente, origen de la “guerra” y el sufrimientos de todos los ciudadanos.

    ResponderEliminar
  2. No estaria mal que la iglesia católica, como institución con cierta influencia en la sociedad, ayudara en la medida posible a que el proceso de paz camine con dignidad y corage.pero no lo veo facil, ya que la idlesia catolica siempre ha estado al lado del terrorismo de estado. No estaria mal que los obispos hablaran de la necesidad de reconocer a todas las vectimas, no solo las que provocó ETA, sino las que murieron por el terrorismo de estado, por las torturas, Las victimas que dejaron las balas policiales, los miles de ciudadanos torturados cruelmente hasta desear la muerte, y tantas y tantas victimas que a Munilla no le interesa ver. Se habla de pedir perdón. Quien exige que se le pida perdón, solo busca quedar como inocente ante la población y ocultar sus crímenes. Nadie en este mundo tiene obligación de pedir perdon a nadie. Pedir perdón es algo magnífico que dignifica a quien lo hace, pero nadie tiene derecho a exigirlo. Podria la iglesia empezar reconociendo todos los abusos sexuales que ella ha cometido, y pidiendo perdón a todos los niños que han sufrido esos abusos sexuales de los clerigos y los frailes en Euskal Herria, abusos que despues de 40 años siguen creando situaciones angustiosas en tantas personas hoy adultas, que se niegan a denunciar los abusos que sufrieron por miedo a lo que pueda suponer para sus hijos y familia. Yo mismo fuy objeto de abusos sexuales en mi escuela de frailes e incluso en el confesonario.

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...