"Nuestra gran lucha consistirá en impedir que quienes durante décadas han estado asesinando a los vascos demócratas vayan a convertirse, a la primera de cambio, en la próxima representación política de este país"

Desafío total
Raúl González Zorrilla
Tras la legalización de Sortu, el gran drama para los demócratas es que prácticamente desde ya, los antiguos proetarras van a comenzar a hacer política como si sus orígenes totalitarios, su aliento terrorista, su ideología fanática, su intenso antiliberalismo, su antirracionalismo y su profundo carácter reaccionario no tuvieran ninguna importancia y como si los infinitos vítores que los integristas de la presunta nación vasca han otorgado a los asesinos no hubieran tenido ninguna importancia ni ninguna consecuencia en esta sociedad.
El nacimiento a la legalidad de “Sortu”, tutelado desde sus primeros momentos por ETA, avalado por el nacionalismo radical, acreditado por la izquierda más obtusa que existe en Europa y alentado por amplios sectores de la población vasca que siempre han estado más cerca de los verdugos que de las víctimas de éstos, va a revelar rápidamente, y así lo veremos durante los próximos meses, como la desmemoria, la mentira como herramienta de construcción de los consensos colectivos, la equidistancia fatua, el desmayo ideológico y la vacuidad de los valores contemporáneos, tratan de convertir la reciente historia del País Vasco en un escenario irreal en el que "ha habido sufrimiento por ambas partes”, en el que “todos tenemos que ceder” y en el que hay que ofrecer espacios para “la reconciliación”.

Frente a estas pretensiones que, en el fondo, lo único que pretenden es aplicar grandes dosis de impunidad sobre la responsabilidad de los terroristas, de los cómplices de éstos y de quienes siempre han vivido a la sombra de unos y de otros, el gran reto de los demócratas vascos ha de consistir en desenmascarar una vez tras otra a los proetarras de ayer, que a partir de ahora van a ser presentados públicamente como los hombres de paz del mañana. Nuestro gran reto va a centrarse en seguir manteniendo viva la memoria de las víctimas del terrorismo como único referente ético sobre el que será posible la convivencia en Euskadi. Nuestro combate ha de consistir en decir repetidamente que nuestro sistema de libertades se impone como moralmente superior a los planteamientos totalitarios e integristas de quienes presentan como único mérito el haber dejado de apoyar políticamente a una banda de psicópatas asesinos. Y nuestra gran lucha para los próximos años consistirá, sobre todo, en impedir que quienes durante décadas han estado despreciando, insultando, humillando y chantajeando a los vascos libres y demócratas vayan a convertirse, a la primera de cambio, en la representación política institucional de este país.
Los nacionalistas saben que la nueva Batasuna que acaba de nacer puede ser su gran aliado para alcanzar la mítica, irreal y tantas veces ensangrentada patria vasca que nunca existió. Cuentan con ello y cuentan con su apoyo, sea éste latente o evidente. Ante estas pretensiones, los hombres y mujeres que en el País Vasco defendemos la democracia liberal, la Constitución, el Estatuto de Autonomía y la legalidad vigente como el gran territorio donde se conjuga el derecho de todos a la civilidad, deberemos, una vez más, estar atentos. Un fanático, un intransigente y un fascista no deja de serlo porque deje de matar o porque deje de apoyar a los que matan. Simplemente, pasa a ser un fanático, un intransigente o un fascista que dice no matar ni apoyar a los que matan. Al menos, por el momento.

8 comentarios:

  1. La batalla está perdida porque los cómplices de los terroristas anidan en las altas instituciones del estado.

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  2. qué bien se vive hablando mal de Euskadi y de lo vasco en Madrí, verdad?
    si no hicieras eso para que en la corte te pasen la mano por el lomo (y por la cartera), no te leían ni tus familiares.
    das pena, eres un don nadie renegado.

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    Respuestas
    1. El que pasa por aquí21 de junio de 2012, 11:09

      Que yo sepa, González Zorrilla vive, desde siempre, en San Sebastián

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    2. Para lanzar eructos, lo mejor es que se los tire a su madre, que le parió, "educó", y que tiene ciertas obligaciones de aguantarle.

      Los demás no.

      Don Raul vivirá donde le salga de los huevos sin que vd tenga que ir dandole carnet de demócrata y decencia; ni carnet de vasco por cierto.

      Por cierto, confunde a Don Raul con la prensa subvencionada por el mundo nacionalista. Que quiten mañana mismo todas las subvenciones públicas a la presa, a ver quienes caen los primeros.

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    3. El segundo Anónimo no ha debido de leer el banner de la parte de arriba de esta web. "Ayúdanos a decir en público lo que dices en privado". Si lo hiciera sabría cómo se financia esta web.

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  3. y para este muchacho hay algo bueno en Euskadi?
    Menos paro, menos crisis, más limpieza, más cultura que en España...siempre vende más hablar mal de Euskadi en la prensa de Madrí?
    Pues yo que creo que se vive mejor que en todos los demás territorios, no entiendo porqué este hombre solo habla de lo malo, o de lo que él entiende por malo.
    Claro, ya sabemos que hablar bien de lo vasco no se compra por los medios derechosos. Da más dinerito y aseguro un mejor vivir...en fin...

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  4. "patria vasca que nunca existió"
    Y qué? Eso no es un argumento contra el nacionalismo vasco. El sentimiento nacional nace en un momento de la historia de un pueblo. Existia la patria espanola durante el Imperio Romano?

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  5. Has dicho antiguos proetarras.

    Me voy a chivar al resto de falangistas/democratas.

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