El Gobierno de Juan José Ibarretxe modificó la Ley de Cooperativas de Euskadi para permitir que éstas se financiaran a través de aportaciones subordinadas como las de Fagor y Eroski, que han llevado a la ruina a miles de pequeños ahorradores vascos

El escándalo de las aportaciones financieras subordinadas de Fagor y Eroski  
Toda la información sobre este tema

Ibarretxe (en el centro), en Fagor
Con fecha 29 de junio de 2000, el Gobierno de Juan José Ibarretxe (PNV) modificó la Ley de Cooperativas de Euskadi con el objetivo principal de dar vía libre a que estas empresas, íntimamente ligadas al entramado y al imaginario socio-económico nacionalista, se financiaran a través de aportaciones financieras subordinadas como las que, durante los últimos años, han emitido Fagor y Eroski, que ahora han llevado a la ruina a miles de pequeños ahorradores vascos.
Las aportaciones financieras subordinadas, que fueron comercializadas por diversas entidades, pero especialmente por Caja Laboral -perteneciente, al igual que Fagor y Eroski, a Mondragon Corporación Cooperativa (MCC)-, se vendieron en la mayor parte de los casos como si se trataran de depósitos a plazo, cuando su realidad es otra: se trata de un producto de alto riesgo que no garantiza el capital inicial, se contrata a perpetuidad y no puede ser reembolsado. Actualmente, miles de adquirientes de estas acciones preferentes, especialmente del País Vasco, pero también de otros lugares de España, ven cómo han perdido algo más del 60% del dinero que en su momento invirtieron en estas operaciones.

Según ha podido saber Euskadi Información Global de fuentes que conocieron de cerca los motivos que llevaron a la Administración vasca a la modificación de la Ley de Cooperativas, el Ejecutivo de Juan José Ibarretxe dio visto bueno a este cambio en la normativa a petición de lo que, en ámbitos nacionalistas, se conoce como el movimiento cooperativo vasco, encabezado y representado fundamentalmente por MCC. Tanto es así que, de hecho, en un documento de trabajo al que ha tenido acceso esta web, Zorione Arregi, responsable de la Asesoría Jurídica del grupo Mondragón Corporación Corporativa (MCC), reconoce que la modificación de esta normativa se hizo para compensar la escasa viabilidad financiera de las cooperativas, “fundamentalmente por el carácter variable de su capital”.
Arregi recordaba en su análisis que el capital social cooperativo es inestable, “en el sentido de que está sujeto a constante variación como consecuencia de los reembolsos que hay que hacer a los socios en cada baja, y no están teniendo éxito las fórmulas de las aportaciones voluntarias, las de socios colaboradores”. Ante esta situación, y teniendo en cuenta, además, que el capital social de las cooperativas, constituido por las aportaciones de los socios, “es un capital que tiene una función fundamentalmente instrumental y no organizativa, no atribuye derechos sociales, y tiene más carácter de deuda que de cifra de garantía”, Zorione Arregi no dudó en recomendar para las cooperativas de MCC la emisión de las aportaciones financieras subordinadas a las que, previamente, había dado luz verde el Gobierno de Ibarretxe. “Este producto financiero”, explicaba la consejera de MCC, “además de formar parte del capital social (de la cooperativa) puede garantizar el carácter de Recurso Propio en base a las Normas Internacionales de Contabilidad siempre que, entre otras cuestiones, no se otorgue un derecho de rescate anticipado a sus titulares”.

2 comentarios:

  1. Y de esa forma cambia el espirítu de las cooperativas. Las cooperativas tienen la función de aportar a la sociedad y no la de aprovecharse de la sociedad. Es cierto que las cooperativas de Mondragón no adaptaron sus precios al costo, adaptaron el precio al mercado y los beneficios se los repartieron los cooperativistas como sueldos sin plantearse la moralidad del hecho. Acostumbrados a ello es lógico que poco a poco, y sin la dirección de Don Jose María Arizmendiarrieta, la dirección se contagiara de la moralidad reinante en el mundo capitalista y pensara que debía de aprovecharse del ahorro de los no socios dado que los socios habian abandonado hacia tiempo la moralidad cristiana.

    ResponderEliminar
  2. MCC es fruto principalmente de los esfuerzos de un sacerdote ejemplar como Don Jose María Arizmendiarrieta (muerto en 1976) por crear una empresa que respondiese a los principios de la doctrina social de la iglesia. Es una pena que su obra se vea contaminada por lo mismo que ha sucedido en el resto de las cajas de ahorro colonizadas por los partidos políticos.
    Desde su muerte, al igual que tantas otras cosas en nuestra España, se ha ido cambiando el espiritu cristiano por un espiritu materialista y mercantilista.
    Ahora sabemos que la casta política nos ha llevado a la ruina. Pero la culpa la tenemos todos al permitir que en las instituciones se instalaran los medradores, los que tenían ansias de poder y no espíritu de servicio, los que justifican el crimen y los que siembran la división.

    ResponderEliminar

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...