El Departamento de Consumo del Gobierno vasco tiene órdenes de no admitir a trámite denuncias relacionadas con las aportaciones financieras de Fagor y Eroski

Pasquín repartido por los afectados

Los casi siete mil ciudadanos vascos, en la mayor parte de los casos de avanzada edad, que han visto cómo gran parte de sus ahorros desaparecían en las aportaciones financieras emitidas por las cooperativas vascas Fagor y Eroski, y comercializadas fundamentalmente por Caja Laboral, pero también por otras entidades financieras como Kutxabank, BBVA o Banco Santander, no pueden realizar su reclamación en el Departamento de Consumo del Gobierno vasco, ya que, según ha podido saber Euskadi Información Global, esta oficina tiene órdenes emitidas por el anterior Ejecutivo autónomo de no admitir a trámite dichas demandas.

De hecho, un redactor de nuestra web acudió hace unos días a la delegación que el Departamento de Consumo del Gobierno vasco mantiene en la calle Easo de San Sebastián con el fin de denunciar ante la administración autonómica la venta fraudulenta que Caja Laboral había realizado de las aportaciones financieras de Fagor y Eroski (ofreciendo éstas a sus clientes como si se tratara de depósitos a plazo totalmente asegurados cuando, en realidad, se trataba de productos financieros de alto riesgo) y allí fue informado de que su reclamación no podía gestionarse en dicha oficina.
Concretamente, el representante del Departamento de Consumo que atendió al periodista informó a éste de que las denuncias sobre este tema, “salvo órdenes en contra del nuevo Gobierno”, debían ser vehiculadas a través de la CNMV (Comisión Nacional del Mercado de Valores), de ADICAE o del Banco de España.
Expertos consultados por Euskadi Información Global han confirmado que, efectivamente, algunos sectores económicos concretos, entre los que se encuentran los bancos y las entidades financieras, poseen un sistema de arbitraje propio al que se accede a través de la CNMV o del Banco de España, pero estas personas también aclaran que, en el caso de las estafas relacionadas con las aportaciones financieras de Fagor y Eroski, el Departamento de Consumo del Gobierno vasco debería responsabilizarse de la gestión de las reclamaciones. Esto es así porque los miles de compradores vascos de estos productos financieros, que han visto cómo perdían más del 60% de su capital inicial en apenas unos meses, centran sus protestas no en las propiedades de los títulos adquiridos (perfectamente legales en el momento de su venta) sino en la forma de comercializar éstos, presentándolos como inversiones absolutamente seguras cuando, en realidad, se trataba de aportaciones subordinadas de alto riesgo y solamente recomendadas para consumidores financieros altamente cualificados. “El hecho de que lo que se quiera denunciar sea la comercialización del producto, y no las características financieras del mismo, debería hacer factible que los usuarios que lo desearan pudieran realizar también sus quejas a través de las ventanillas autonómicas diseñadas para estas cuestiones. Ahora bien, posteriormente éstas reclamaciones han de cursarse también a través de los organismos públicos competentes, como la CNMV o el Banco de España, o a través de organizaciones de carácter privado como ADICAE”.

El escándalo de las aportaciones financieras subordinadas de Fagor y Eroski
Toda la información sobre este tema  

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