El senador del PNV Iñaki Anasagasti tendrá que pasar por los tribunales tras afirmar que "el Valle de los Caídos debería ser volado"

"El mundo según Anasagasti". Artículo
La Asociación en Defensa del Valle de los Caídos ha presentado una querella contra el senador del PNV Iñaki Anasagasti. El motivo: el pasado 21 de octubre de 2012, Anasagasti publicó un artículo en el que reconocía haber dicho en un debate parlamentario "que lo mejor que se podía hacer con el monumento (el Valle de los Caídos), previo el hecho de sacar los restos de allí enterrados, era volar todo aquello". En otro párrafo del citado artículo, el destacado dirigente del PNV acusa al Gobierno actual de "mantener en Madrid para su culto la momia de un cruel y sanguinario dictador".  La Asociación en Defensa del Valle de los Caídos considera que los hechos son constitutivos de delito de provocación al odio y a la violencia, tipificado en el artículo 510.1 del Código Penal. "Hablar de volar una basílica pontífica con su monasterio y patrimonio histórico no es libertad de expresión", señala la querella, que considera la incitación como "grave, directa y concreta y no se limita a la descalificación o juicios de valor".



La asociación expone en la querella que "la reiterada provocación del senador Anasagasti proponiendo la voladura de la Cruz más grande del mundo y de la Basílica, donde está ubicado un Convento de la Orden Benedictina, así como una Escolanía de prestigio internacional e incontables obras de arte contenidas en su interior, ha de entenderse en sentido estricto como una provocación inequívoca dirigida al 'odio', y una incitación directa a la violencia, por unos medios concretos contra un objetivo concreto, que ha sido secundada por grupos minoritarios, como se demostrará en el curso del procedimiento. Cuando se habla a la sociedad por un senador de usar dinamita o de voladuras contra el patrimonio histórico artístico de un pueblo, y contra un templo al que el Vaticano dio categoría de Basílica, no estamos ante un uso sano ejercicio de la libertad de expresión, sino ante el tipo previsto en el art. 510 del Código Penal Español".
Iñaki Anasagasti, el 22 de septiembre de 2010, ya había bromeado con la posibilidad de dinamitar el monumento. "Pero igual, si se vuela, el hermano Francisco despierta y no conviene", agregaba entonces.

Análisis: "El mundo según Anasagasti". Por Jacobo de Andrés

Quienes llevamos viviendo en el País Vasco más años de los que podemos recordar sabemos que el hoy senador del PNV Iñaki Anasagasti siempre se ha caracterizado por tener la lengua larga y las ideas muy cortas. Tanto es así que este hombre que parece tan hábil a la hora de calificar de “vagos” e “impresentables” a la familia real, tardó nada más y nada menos que casi 25 años, un cuarto de siglo, en descubrir que en el País Vasco existía la violencia callejera. De hecho, no la descubrió hasta el verano del año 2000, fecha en la que una pandilla de alimañas de Jarrai (antiguas juventudes de Herri Batasuna) quemó el autobús en el que viajaba la progenitora del senador, provocando a la pobre mujer un susto de muerte. Lógicamente, su hijo se enfadó mucho y fue entonces, no antes, cuando comenzó a entender que la violencia terrorista es sinónimo de totalitarismo y que los responsable de ésta son solamente “gentuza”.
Pero, como decíamos, el hoy senador Anasagasti, el mismo que cuando necesita visitas para su blog recurre a insultar a los monarcas españoles o a pedir la voladura del Monumento a los Caídos, en 2000 también fue condenado por los tribunales de justicia a pagar un millón de pesetas a las víctimas del terrorismo por humillar y atacar a éstas en su honor, al acusarlas gratuitamente de estar a las órdenes de oscuros intereses. Por cierto, ¿ya pagó el senador Anasagasti aquella indemnización?

No hay comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

LinkWithin

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...